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Sucesiones: Planificación Hereditaria

“La planificación hereditaria tiene dos claros objetivos: cumplir la voluntad del testador y evitar conflictos entre los beneficiarios del mismo.”

La muerte es un hecho natural del que nadie puede escapar. Aún así, el concepto “muerte” o “defunción” provoca una reacción emocional que hace que muchas personas sean reticentes a hacer testamento y fallezcan sin haber determinado claramente su última voluntad, lo que origina un sinnúmero de conflictos entre familiares y beneficiarios hasta el punto de provocar un verdadero deterioro de las relaciones personales. Y todo porque alguien ha muerto sin haber determinado el destino de sus bienes.

Una adecuada planificación en vida sobre el destino de estos bienes y su correcta adjudicación a los beneficiarios puede evitar la mayor parte de los problemas. Hoy en día, separaciones y divorcios forman parte de la vida cotidiana y no son extraños los casos en los que una persona divorciada forma una nueva familia. Ello puede generar nuevos descendientes o la entrada en escena de una nueva familia política, de modo que bienes que originalmente tenían una clara naturaleza de estirpe familiar pueden acabar pasando a personas más allá de la voluntad inicial del actual propietario. Los conflictos por estos motivos son innumerables pero, para evitarlos, puede bastar con sólo unas pocas horas de trabajo.

Los derechos del cónyuge viudo

Merecen especial mención los derechos del cónyuge viudo, con incidencia en el ámbito de las pensiones de la Seguridad Social y en los contratos de seguros de vida y muerte. Tanto si el testador no prevé una separación o divorcio, como si lo hace, debe estar perfectamente informado de los derechos del cónyuge viudo para obrar en consecuencia.

Una de las figuras legales más importantes, aunque poco utilizada, es la del Albacea. En esencia, su función es la de hacer cumplir la voluntad del testador interviniendo en el reparto cuando sea necesario. Ésta es, justamente, una de las funciones que nuestros clientes nos encargan: confían en nosotros y nos nombran Albacea.

Además de poder evitar gran parte de los problemas expuestos, la planificación hereditaria puede representar un importante ahorro fiscal en las Comunidades donde todavía existe el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

by Maxima